63. Curso de iluminación para fotografía 13 | Contraluz, Volumen, Textura y Tono

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Hola! Soy Fran Valverde, de Studio Lightroom, y me acompaña como siempre Pere Larrègula, fotógrafo de moda y publicidad. Hoy terminamos con el Curso de iluminación para fotografía hablando de Contraluz, volumen, textura, tono.

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Tan solo alterando la posición de la luz, conseguimos dar relevancia a uno de estos efectos en el motivo:

  • Contraluz
  • Volumen
  • Textura
  • Tono y color

Contraluz, volumen, textura, tono

Contraluz

El contraluz es una forma eficaz de contar rápidamente una historia. Con él jugamos con la silueta del motivo o persona, de la cual solo vemos la sombra.

Siempre debe haber una distancia efectiva entre el fondo y el plano en la sombra.

Para hacer un buen contraluz

Lo que debemos hacer, fundamentalmente, es medir la luz que hay detrás del motivo, ya que lo que queremos que se vea bien es la luz. Para que una foto se pueda considerar un contraluz, el motivo SIEMPRE debes estar en la sombra.

Como podemos saber si el motivo va a quedar oscuro o gris? Primero medimos la luz del fondo y después la sombra. Va a quedar oscuro si entre ambas hay entre 4 y 5 pasos de diferencia. Si hay entre 5 y 6 la parte oscura se verá negra.

Para conseguir que un motivo se vea mucho más oscuro, jugaremos cerrando el diafragma uno o dos pasos. De este modo, además, la luz del fondo estará menos saturada, evitaremos romperla. Cuando la luz está muy rota, muy saturada, perdemos el detalle. De todas maneras, en general en este tipo de fotos el detalle no es el objetivo

Exterior e interior

Exterior

Obviamente, no es lo mismo trabajar en exteriores que en un estudio. El contraste de la escena es muy diferente. En exteriores podemos jugar con un contraste muy alto con mucha facilidad, siempre que tengamos el sol a la espalda (del motivo de cara a nosotros,… o delante, desde la visión del fotógrafo). Sin embargo, esto nos obliga a movernos. Por otro lado, en exteriores es muy difícil hacer un contraluz y lo mejor es esperar a que el sol caiga un poco.

Interior

En interior las sombras caen más rápido debido a la ley inversa del cuadrado de la distancia. Aunque el sol es una luz puntual que, debido a su lejanía, no tiene caída, en interiores si la tiene. ¿Porque? Porque la luz pasa a través de una ventana, de modo que cae mucho más rápido. 

El halo

Al realizar un contraluz, veremos un halo alrededor del sujeto. Esto puede quedar bien siempre que no rompamos el contraste en exceso, o sea, que el perfil se siga viendo nítido.

¿Cuándo obtenemos perfiles nítidos? Al usar luz dura. De este modo las sombras son muy densas. En cambio, con luz suavizada podéis romperlo. Por ejemplo, si la luz pega contra una pared blanca el contraste de toda la escena baja y es fácil que se rompa. De esta manera, tendréis la sensación que la imagen se funde y no queda tan limpia.

Así que, para realizar un contraluz efectivo en estudio, lo ideal es colocar el flash detrás del motivo, ocultándolo con su cuerpo. Si se ladea, no se verá tan limpio (una zona estará más iluminada que otra, se verá más halo en un lado que en el otro…).

Si queremos que el halo desaparezca, usad un fondo blanco. Así desaparece. Por ejemplo, si hay una ventana detrás del motivo y el sol llega por detrás, el fondo está tan expuesto que es blanco. Ese es el truco.

Color

Al hacer un contraluz, normalmente veremos el color muy saturado. Por este motivo, la mayoría de fotógrafos optan por usar esta técnica  con el blanco y negro. A pesar de esto, por ejemplo en el boudoir se juega mucho con el contraluz en color. ¿Como? Haciendo un contraluz más suave, más claro.

Características del contraluz

Llama mucho la atención

Da mensajes clarísimos

Muy usado para el desnudo artístico

No vemos la cara

Volumen

Para plasmar volumen es imprescindible la sombra.

Para plasmar el volumen, lo mejor es una iluminación ¾.  Se usa muchísimo en desnudo.

Al proyectar la sombra hacia un lado, nos da entender que es una luz muy familiar en el día. Es decir, nos permite reconocer los objetos con gran rapidez.

Usando una iluminación ¾ la luz entra por la derecha o izquierda del fotógrafo a unos 45º. Así se dibuja el contorno de las formas y se crea una sombra gracias a la cual percibimos el volumen. Sin embargo, está debe ser proporcional al volumen del motivo. Si es demasiado grande, puede parecer demasiado extrema. 

Mientras que el ¾ es iluminación fantástica para el cuerpo, para los retratos es demasiado dura. Al fotografiar a personas de cuerpo entero hace falta usar más de una técnica.

Textura

Se consigue colocando la luz totalmente lateral respecto al motivo, a noventa grados. El problema es que así se pierde color, ya que la luz está tan lateral que vemos mucho más la zona de sombra que la zona de luz. Cuanta más textura, más sombra.

Tono y color

Si la luz incide directamente sobre el motivo y está en línea con él, esta se refleja en el mismo ángulo en el que incide. De este modo, la cámara capta más color y este queda plasmado en las fotos de manera exacta. Este tipo de iluminación es muy útil para la fotografía de catálogo, donde importa más el color que la textura.

O sea, que, a priori, si queremos jugar con el color en una escena, la luz que la ilumina debe estar a nuestra espalda (del fotógrafo claro y el motivo frente a nosotros). 

Pero, aunque usemos este tipo de iluminación, la luz solo va a volver recta en las zonas planas. Por ejemplo,  la piel de la cara es curva, así que la luz solo va a volver recta en las zonas planas. De este modo, se verán mucho más los brillos.

Sin embargo, perdemos totalmente la textura. Por ejemplo, usando esta iluminación para hacer fotografiar un mural hecho sobre pared rugosa, este va a parecer una litografía.

Como ventaja, es mucho más fácil exponer.

La posición intermedia, en la cual conseguimos color y textura, es una iluminación a 45º

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